Descripción

El Puerto Fluvial de Caesaraugusta nace en época romana, el río Ebro era navegable desde Dertosa (Tortosa), donde existía un puerto mixto marítimo y fluvial, hasta Vareia (la actual Logroño), y a lo largo de sus orillas se desarrollaba un intenso comercio que favoreció la aparición de puertos fluviales en varias ciudades. De ellos, el de Caesaraugusta era el principal enclave redistribuidor en el centro del valle tanto de mercancías procedentes del interior (trigo, madera, hierro, pieles, lino, etc.) como de la costa (vino, salazones, cerámicas, mármoles, joyas, etc.).

Situadas en el ángulo nordeste del foro, las instalaciones portuarias se extendían por la orilla derecha del río, aprovechando el carácter tranquilo de las aguas en esta zona. Estas instalaciones contaban con un gran edificio, probablemente destinado a funciones de almacenaje entre otras, que se abría al río por una bella fachada de arquerías.

Desde esta arquería se accedía a un vestíbulo que a través de una escalinata comunicaba las instalaciones portuarias con el recinto del foro.